Priscilla Bok, ciudadana de la Vía Láctea, habitante de eta Carinae.

“Sabes Bart, cuando me vaya, ahí es donde quiero ir. Si he de presentarme ante San Pedro creo que le pediré que me dé un asiento de primera fila en el centro de la nebulosa. Así podré ver a las estrellas formándose justo frente a mis ojos. Búscame allí, en eta Carinae. Allí te esperaré.”

Eta Carinae

Eta Carinae es una estrella de la constelación Carina (de la Quilla en castellano). En esta imagen del telescopio espacial Hubble podemos verla rodeada de la nebulosa que tiene formada a su alrededor.

 

Priscilla Fairfield Bok pronunciaba estas palabras cuatro días antes de su muerte, el 19 de noviembre de 1975. Y en eta Carinae me la imagino desde entonces. Si supiese dibujar la pintaría en un columpio en medio de la nebulosa, como no sé, imaginaos la escena.

El Bart que se sentaba a su lado ese día, y todos los días anteriores desde 1928, era su marido, Bart Bok. Y como me parece una pareja adorable voy a contaros su historia. Por el camino pasaremos por mi escenario favorito, el Observatorio de Harvard, y aunque salen en la historia personajes queridos, es como si una nube negra hubiera ennegrecido el ambiente, en unos minutos me entenderéis.

Priscilla nació el 14 de abril de 1896, en Spokane, Washington. Parece ser que se astrotrastornó pronto, desde pequeña sintió la atracción de las estrellas y tuvo que trabajar duro para cumplir su sueño, que consiguió a pesar de ser mujer y andar escasa de recursos económicos, los intelectuales no le faltaban.

Tras licenciarse en la Universidad de Bostón y doctorarse en Astronomía en la de California, comenzó a dar clases en la Universidad Smith. El observatorio de esta universidad se le quedaba pequeño para sus investigaciones, así que solía ir al Observatorio de Harvard donde hizo amistad con Harlow Shapley, director del observatorio desde la muerte de Edward Pickering (ambos son personajes recurrentes en mis historias ambientadas en el Observatorio de Harvard). Allí hacía investigaciones a su aire, dado que no recibía ninguna retribución por su trabajo. Sin embargo, sus artículos aparecieron en publicaciones del observatorio.

En 1928 decidió viajar por su cuenta y riesgo hasta Leiden, en Holanda, para asistir a la Unión Astronómica Internacional. Digo por su cuenta y riesgo, porque tuvo que ahorrar para pagarse el viaje ya que su universidad no invertía en este tipo de actividades. Y en Leiden le esperaba el joven e impetuoso Bart, un estudiante de astronomía encargado de su recepción, que se enamoró de ella enseguida. Priscilla y Bart no se separaron en el tiempo que duró la asamblea y Bart le propuso matrimonio sin pensárselo dos veces, pero ella, que era más racional, se lo pensó un poco más. Aquí vuelve a entrar en juego el amigo Harlow Shapley, que también había acudido a la asamblea. Shapley, como ya le pasase a Pickering, no desaprovechaba la oportunidad de llevarse talento para casa y Bart era todo un espécimen, así que le propuso una oferta que no podía rechazar: trabajar en el Observatorio de Harvard. Bart lo vio claro, aceptó a Shapley y esperó que Priscilla lo aceptase a él. Y Priscilla lo aceptó. El 7 de septiembre es… el día que Bart llegó a Estados Unidos, pero no es su aniversario, ya que no se casaron hasta tres días después (ahí dando margen a la locura).

losbok2

Somos los Bok.

Sus primeros años juntos transcurrieron en el mágico escenario del Observatorio de Harvard donde él cobraba por trabajar y ella seguía haciendo sus investigaciones por amor al arte, mientras daba clases en universidades de las inmediaciones. Eran amigos de Antonia Maury y Annie Jump Cannon, y de Shapley. Acabaron entrelazando sus investigaciones y estudiaron juntos la Vía Láctea y se fascinaron por eta Carinae. ¿No es romántico? A lo mejor debería ponerlos a comer perdices (de tofu) y parar ahora. Sin embargo, debo seguir y contaros cómo se ensombreció ese lugar ideal que es en mi cabeza el Observatorio de Harvard.

Eran tiempos difíciles, y esos llegan a todas partes. Al finalizar la 2º Guerra Mundial, el mundo se quedó roto. Y en Estados Unidos comenzó la obsesión por ver comunistas por todas partes, y en esa caza de brujas engancharon a Shapley. Lo investigaron durante años y se convirtió en persona non grata. Los Bok empezaron a sentirse incómodos en el Observatorio, viendo a su amigo pasarlo mal y siendo ellos mismos advertidos primero y despreciados después por defenderlo. Así que un día decidieron hacer las maletas y abandonar Harvard.

Aunque Bart recibió una oferta para trabajar en el Observatorio Steward, en Arizona, decidieron irse a Australia antes y echar 10 añitos allí disfrutando del espectacular cielo del hemisferio Sur.

Juntos colaboraron estrechamente a lo largo de su vida y como dice el obituario de Bart: “Es imposible e inútil separar los logros de él de los de ella”. Juntos fueron nombrados los vendedores de la Vía Láctea, ya que fueron activos divulgadores de las maravillas de nuestra galaxia. Y juntos descubrieron los glóbulos de Bok. Aunque en algunos sitios se olviden de nombrarla a ella…

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Mi querido ejemplar de The Milky Way, escrito por los Bok y editado por Shapley.

En honor al matrimonio se nombró el asteroide (1983) Bok:

“Este es el primer planetoide descubierto con el telescopio de 229 centímetros del Observatorio Steward en ser numerado. Fue nombrado en honor a los Bok, en reconocimiento por su papel en poner el gran reflector del Observatorio Steward en funcionamiento, y por su apoyo en la labor astrométrica con cometas, planetoides y satélites. Este planetoide estaba en declinación sur lejana en el momento de su descubrimiento (y las observaciones en Wellington fueron importantes para obtener una órbita confiable). Esto también se relaciona con la efectiva asociación de los Bok, quienes han dedicado mucho esfuerzo a estudiar la estructura al sur de la Vía Láctea y a promover la astronomía en el hemisferio sur.”

Además Priscilla tiene otro asteroide que lleva su nombre, el asteroide (2137) Priscilla:

“Con su esposo, Bart J. Bok, participó en cuatro décadas de fructífera investigación galáctica, primero en el Observatorio del Colegio de Harvard, después en el Observatorio de Monte Stromlo y en el Observatorio Steward, con breves recorridos en otras partes. También disfrutó impartiendo cursos de astronomía sucesivamente en el Colegio Smith, el Wellesley College y en el Colegio Connecticut para Mujeres. Junto con su esposo, preparó varias ediciones de “La Vía Láctea”, un título popular entre los Libros Harvard de Astronomía.”

Y, para terminar, los Bok son los felices “propietarios” de un cráter en el lado oculto de la Luna.

Cráter Bok, en el lado oculto e la Luna. Gracias NASA por fotografiarlo.

Cráter Bok. Gracias NASA por fotografiarlo.

 

Agradecimientos:

Este es otro artículo que da las gracias a D. R. Altschuler y F.J. Ballesteros por escribir Las mujeres de la Luna (Next Door Publishers) y descubrirme historias tan maravillosas.

Gracias también a la Wikipedia, que siempre está ahí para todo.

Este es mi artículo-homenaje por el aniversario de la muerte de Priscilla Bok, si te ha gustado, tienes algún dato que añadir o alguna crítica constructiva que hacer, puedes dejar un comentario : )

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