Cosas de niñas

Este mes, en el Café Hypatia vamos a contar historias sobre mujeres y ciencia, aprovechando que se acerca el 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. ¿Por qué? Porque hay muchas mujeres perdidas en la historia, pero sobre todo porque las niñas de hoy necesitan saber qué son cosas de niñas…

A continuación te contaré cosas de tres niñas: Vera Rubin, Sofia Kovalevskaya e Irène Joliot-Curie. Ponte cómodo.

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Vera (a la izquierda) y su hermana Ruth (a la derecha), junto a su abuela. Imagen: https://dtm.carnegiescience.edu/remembering-vera

Vera Rubin, la astrónoma

Frente al papel en blanco, buscaba en los recovecos de su memoria la posición exacta de cada uno de los puntitos de luz de la noche pasada. Era un baile maravilloso el de esas estrellas que giraban en torno a un punto de luz estático, la Estrella Polar. En ocasiones surcaba el cielo un meteorito y entonces memorizaba el momento para poder dibujarlo al día siguiente. No quería ganarse el odio de su hermana encendiendo la luz en medio de la noche. Ella, sin embargo, apenas dormía obsesionada con el espectáculo cósmico que veía desde su cama. Muchas noches sintió un escalofrío recorriendo su cuerpo cuando su punto de vista cambiaba y, en vez de estar mirando al cielo desde su ventana, sentía que estaba asomada al borde de un abismo insondable, ¿qué más habría allí arriba?

En 1970, con 42 años, mientras estudiaba el movimiento de las estrellas en la galaxia Andrómeda, consiguió la evidencia más importante hasta ese momento de la existencia de materia oscura.

Si quieres saber un poquito más sobre ella y sus trabajo, a mí me gustan mucho estos artículos de Laura Morrón: Vera, la espía de las estrellas, I y II.

También puedes poner a prueba tus conocimientos sobre ella y la materia oscura con el juego Astrochat Mujeres Espaciales.

Sofia Kovalevskaya, la matemática

¿Qué serán estos símbolos tan curiosos? Pensaba Sofía mientras acariciaba la pared de su habitación. El papel que habían usado para empapelarla era cuanto menos curioso. Cálculo diferencial ponía en la portada del libro del cual habían arrancado las hojas. Cálculo diferencial. Pero allí no había números, había una infinidad de símbolos que parecían mágicos. Imaginaba que con esos símbolos podría insuflar vida a máquinas inertes, que podría levantar castillos y volar hacia otras tierras e incluso otros mundos. Sólo necesitaría una varita adecuada y fue una vez más a buscar su lápiz…

Sofia tiene un teorema que lleva su nombre (y ya sabemos que eso es para siempre): el teorema Cauchy-Kovalevskaya, sobre ecuaciones en derivadas parciales. Además, su trabajo sobre el cuerpo rígido alrededor de un punto fijo fue merecedor del premio Bordin.

Para conocer un poco más su historia y su trabajo, te recomiendo Las mujeres de la Luna, donde aparece una breve biografía sobre ella.

También puedes leer este artículo de Mujeres con Ciencia.

Por último, puedes recorrer su historia con ella en este triste relato que escribí hace algún tiempo.

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Marie Curie con sus hijas Irène Curie (a la izquierda) y Ève (a la derecha). Copyright © Association Curie Joliot-Curie

Irène Joliot-Curie, la química (y física)

El apellido Curie le abriría muchas puertas, pero lo que realmente le había regalado su familia era la curiosidad y el amor por el conocimiento, además de su espíritu de esfuerzo. Había visto a su adorada madre trabajar tan duro y preocuparse tanto por el prójimo, quería ser una digna hija de su madre. Ahora se devanaba los sesos tratando de resolver esas ecuaciones, no se preguntaba nunca que para qué le servirían, sabía para qué le habían servido a su madre y ella tenía también sueños atómicos.

A ella y a su marido, les fue otorgado el Nobel de Química en 1935 por “la síntesis de elementos radiactivos que no se encuentran en estado natural”.

Si quieres saber más sobre su trabajo o su obra social, puedes leer este artículo que escribí para Ciencia de AcogidaIrène Curie y Frédéric Joliot. De científicos brillantes a activistas comprometidos.

También te recomiendo el libro: Marie Curie y sus hijas: cartas. En él descubrirás la bonita relación materno-filial entre Marie, Irène y Ève.

3 comentarios en “Cosas de niñas

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